1. Introducción

En la comprensión de los fenómenos de radiación electromagnética generalmente existe un abordaje progresivo de los fenómenos que han tenido lugar como hitos en su comprensión. En esta asignatura nos apoyamos en los conceptos desarrollados en la asignatura de Electromagnetismo donde, hasta ahora, los campos que se consideraron han sido principalmente el campo electrostático, el cuál depende de la distribución de cargas y el campo magnetoestático, el cuál depende sólamente de la distribución de corrientes (estacionarias o contínuas). El electromagnetismo es una teoría de campos, es decir, las explicaciones y predicciones que provee se basan en magnitudes físicas cuya descripción matemática son campos vectoriales dependientes de la posición en el espacio y del tiempo. La característica vectorial dificulta notablemente las resolución de las ecuaciones que describen el comportamiento, por lo que se trata en la medida de lo posible de simplificar el problema a ecuaciones escalares, y si no es posible, es posible utilizar sofisticados métodos numéricos para su resolución aproximada.

A partir de lo visto en electromagnetismo, se ha encontrado que las cargas y corrientes variables en el tiempo son las fuentes de campos y ondas electromagnéticas las cuáles han permitido comprender los procesos de transferencia de energía electromagnética de las fuentes de radiación al medio que la rodean.

En esta asignatura, ahondaremos en cómo podemos capturar parte de la energía que se propaga a través de elementos que llamaremos antenas. El efecto que estas ondas produzcan en una antena receptora, depende, entre otras cosas, del medio donde se propaga y de la densidad media de potencia de las ondas en el lugar donde se encuentre la antena, la cuál sabemos disminuye con el cuadrado de la inversa de la distancia.